La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

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A los amigos del terror

http://www.institutoaccion.com/2010/06/25/a-los-amigos-del-terror/

La indignación frente a las imágenes propaladas -la semana pasada- sobre un grupo de amigos del terror paseándose y arengando en la decana han generado un inmenso sentimiento de rechazo; y no es para menos.

Partiendo por aceptar que un espacio de la libertad de todo individuo es poderse expresar, equivocado o no, al resto nos queda expresarnos claramente y recordárles, a los que usan el terror como medio, que existimos aquellos que deseamos vivir en paz.

Es una verdad de perrogrullo sostener que la realidad puede, finalmente, ser estirada y manipulada a conveniencia del observador. Pero al final, no hay quien niegue que la jauría terrorista inició el ejercicio de la fuerza: matando, destruyendo a diestra y siniestra, sin importar detalles como raza, credo, nivel socio-económico o posición ideológica. Son los terroristas los que abandondaron, en forma primera, el espacio de las soluciones pacíficas y las sustituyeron por soluciones violentas.

Entonces, a los amigos del terror, debemos decirles esto: si la pasividad -frente a una realidad brutal- primó en la era del terrorismo, hoy no sucederá lo mismo. Para cualquier demostración de amistad que ustedes tengan hacia con el terror encontrarán a un grupo de peruanos parados, con las manos blancas pero no tendidas, al frente. Y si lo que se proponen es buscar la impunidad hacia con sus crueles líderes, pues no la encontrarán entre la sociedad civil. Porque se pueden perdonar los errores; pero perdonar esas actuaciones asesinas, que sólo buscaban perpetuar a un genocida en el poder bajo el pretexto de una lucha de clases, jamás. Y lo dicho no es hablar bajo los efectos del odio o la sed de venganza; es hablar con un mínimo de respeto hacia con los que hoy yacen bajo tierra, por culpa de esas acciones criminales, y no pueden defenderse.

A los amigos del terror hay que decirles ¡Basta! ¡Queremos vivir en paz! Si desean cambiar los destinos del pueblo peruano, para eso existe un modelo en el que compiten las diferentes visiones que sobre el desarrollo se pueda tener, modelo al que ustedes han decidido enfrentar violentamente. Secuestrando bajo al terror a toda una nación no van a conseguir extinguir los frutos del carácter individual del ser humano. Y si de verdad quieren ver un cambio en lo profundo del Perú, partan por asumir que por las vías de la violencia no lo van a conseguir. La sociedad peruana, esta vez, no se los va a permitir.