La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

Chávez: ¿Comienza el final?

http://www.institutoaccion.com/2010/02/15/chavez-%c2%bfcomienza-el-final/

Los recientes resultados de una encuesta publicada por el Instituto Venezolano de Análisis de Datos comprueban el profundo descontento de la población venezolana. Mientras sólo el 15% confía aún en el dictador, existe ya un 50% de la misma que muestra ninguna o poca confianza en el mismo, responsabilizando a Chávez y su modelo socialista del desastre en el que se encuentran.

Según información del diario El Universal de Caracas, la oposición podría alcanzar hasta 54.5% (90 curules) en las próximas elecciones parlamentarias de setiembre, lo cual permitiría a la misma elegir a nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, limitando con ello los atropellos legales que acontecen casi a diario.

Frente a dicho escenario, el dictador ha salido a la palestra de manera enfática, llamando a los venezolanos a escoger sus bandos: o están con él y su revolución socialista, o están en contra de la misma. De seguidilla, ha llamado a las autoridades locales a formar milicias armadas ciudadanas a fin de defender “la revolución bolivariana”.

Todo ello en un ambiente enardecido por las agresiones perpetradas a diario por el dictador contra la propiedad privada y la libertad individual. Esta semana, cuatro entidades bancarias más han sido expropiadas, arrasando secundariamente con los ahorros de los ciudadanos de a pie (dado que en las intervenciones expropian adicionalmente las cuentas que cuenten con más de tres mil euros, pudiendo el ahorrista exigir sólo la devolución de un máximo de 3,082 euros).

Venezuela se encuentra en un punto crítico, no sólo en el plano político y económico, sino también el social. Según la firma inglesa Pharo Management, especializada en inversiones en mercados emergentes, el sistema bancario venezolano explotará inevitablemente, con lo cual ningún sector estará a salvo. Recordemos que ya están tomados, además del sistema financiero, los medios, el sector petrolero, minero, industrial, telefónico y de alimentos. Bajo cualquier visión crítica, el modelo del Socialismo al Siglo XXI (tan estupendamente implementado en Venezuela, exportado exitosamente a Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y tan promocionado por algunos a nivel local) estaría en crisis terminal.

El problema no es tanto “lo que aparenta la historia”, sino “la persona involucrada en la trama”. Chávez no dejará el poder así Venezuela se hunda a niveles furtivos. El dictador, en su megalomaniático delirio, está convencido de su papel histórico en la revolución socialista mundial. Difícilmente dará paso democráticamente, y dado su despótico pensar, no huiría sin dar batalla. ¿Comienza el fin? Lo dudo; creo más bien que empieza la peor parte de esta historia.