La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

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Inviertan en el Perú

http://www.institutoaccion.com/2010/02/05/inviertan-en-el-peru/

Peruanos y extranjeros tienen razones para ver al Perú como una plaza estable para desarrollarse económicamente. Son numerosas las razones; empero -por un problema de espacio-, enumeraremos las más importantes.

En primer lugar, resalta la estabilidad económica actual y -por lo que podemos observar- futura. Después de las elecciones generales del 2011, lo más probable es la permanencia del actual modelo -el cual, aunque perfectible, ha llevado la pobreza de un 59% a un 37%- económico, así como la alternancia en el poder. Las principales figuras en la lid electoral -las cuales aglutinan el 80% del electorado actual- garantizan la alternancia en el poder, así como la persistencia en un modelo basado en prudencia fiscal y monetaria, apertura comercial, respeto a la inversión, entre otros.

En segundo lugar, podemos destacar las mejoras en diversos aspectos sociales (e.g. caída de la mortalidad infantil de 84 mil a 18 por mil desde 1990), lo cual retroalimenta positivamente lo antes mencionado. A pesar de la frecuencia con la que diversos actores sociales se manifiestan a través de protestas, y la poca capacidad del Estado de hacer frente a las mismas, el actual proceso de desarrollo está llevando poco a poco sus resultados -vía la mano invisible- a zonas cada vez más alejadas y apartadas.

En tercer lugar, es necesario apuntar que las mejoras en la calidad de vida, siendo evidentes las mismas a nivel transversal en los distintos niveles socioeconómicos, son un fenómeno sintomático de una creciente clase media de la cual emergen exitosos peruanos; ello, sumado a las mejoras sistemáticas en el ambiente de negocios local -proyecto impulsado desde el MEF-, augura un desarrollo de la economía basado más en una mentalidad emprendedora que mercantilista, permitiendo con ello que los mercados se desarrollen cada vez más y de manera más eficiente.

Si bien es cierto que las instituciones no se han desarrollado en la misma proporción y a la misma velocidad, el cuarto punto a resaltar son los diversos Tratados de Libre Comercio, los cuales -vía las cláusulas de protección a las inversiones- suplantan algunas deficiencias institucionales y sirven como mecanismo de protección, obligando a las instituciones locales -simultáneamente- a mejorar sus prácticas.

Siempre existirán los antisistema que apuntarán las deficiencias en este proceso de desarrollo; empero, a veces, es mejor resaltar el vaso medio lleno que el vacío que ellos propician.