Elecciones Calientes
Las habilidades retóricas del candidato Obama, sumadas a su juventud, una marcada postura populista y -no cabe duda- un añadido de discriminación revertida, le han facilitado al demócrata tomar una pequeña ventaja a poco menos de cinco semanas de las elecciones presidenciales norteamericanas.
El primer debate consagró a un Obama que lució seguro y confiado, manteniendo posturas que auguran mayores regulaciones, mayores subsidios y redistribuciones, así como una presunta retirada del Medio Oriente. McCain, el candidato republicano, exhibió carisma y determinación, respetando de igual manera sus posturas conservadoras respecto de la economía y personales respecto de la guerra.
Si bien las encuestas otorgan una victoria contundente al candidato demócrata (51% frente a 38%), en los detalles afloran datos que vaticinan un final de fotografía. En primer lugar, habría que resaltar los resultados con respecto al género del encuestado: en el caso de los hombres, ganó McCain por un ligero margen (46% versus 43%); empero, las mujeres han favorecido mayoritariamente al demócrata (59% frente a 31%), debido -seguramente- a la postura belicista de McCain.
En segundo lugar, es necesario revisar las preferencias respecto de la actual crisis económica y financiera. El 58% de los encuestados creen que Obama estaría mejor preparado para manejar la actual crisis económica, frente a un 37% que favorece a McCain. Sin embargo, y como es bien sabido, la racionalidad del elector es -en extremo- cortoplacista: cerca del 50% de los votantes deciden su voto durante el fin de semana previo a una elección. Así las cosas, un respiro de la crisis podría nivelarle el piso a McCain durante estas últimas semanas.
Finalmente, en cuanto a la seguridad nacional, la postura y el pasado militar de McCain le facilitan una reducida preferencia (49% frente a 45%), pero que manteniéndose dentro del margen de error de la encuesta (4.5%) más parece una victoria de Obama.
Vistos los detalles, Obama pareciera haber tomado una cómoda ventaja en este último tramo de la carrera; empero, los datos esconden algo aún más revelador. De los encuestados por CNN, el 41% se autodefinió como demócrata, mientras que sólo un 27% afirmó ser republicano y el resto, como independientes. Dadas así las cosas, la ventaja de Obama sobre McCain pareciera responder más al sesgo del estudio que a una visión imparcial de los encuestados.
Aún queda espacio para ambos candidatos; el trabajo -queda claro- recae más en McCain que en Obama. Si se estabilizaran los mercados, o existiese algún problema relativo a la defensa nacional en estas semanas, no se sorprendan al ver un giro en las preferencias electorales.

