La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

La Necesidad de Mayor Competencia en la TV Colombiana

http://www.institutoaccion.com/2008/01/22/la-necesidad-de-mayor-competencia-en-la-tv-colombiana/

Según informa el diario bogotano El Tiempo el pasado miércoles 16 de enero, finalmente la Comisión Nacional de Televisión (CNTV), la autoridad superior en la materia, ha decidido abrir espacios para dos nuevos canales privados en Colombia. A este anuncio, los dos canales privados que hoy existen han respondido con el mismo argumento que manejan desde hace varios meses: según ellos, esta es una decisión equivocada, pues el gasto en publicidad que se hace en nuestro país no alcanzaría para más canales de televisión. Tal argumento es un bello ejemplo de las más detestables actitudes monopolísticas, y de esa lamentable tendencia que tienen muchos empresarios a buscar que el Estado, mediante su poder, proteja su negocio de la competencia, elemento que es fundamental en la vida de una economía libre.

Imaginemos a un panadero de barrio quien, al enterarse de que en la calle de al lado abrirán otra panadería, va a la estación de policía a pedir que impidan la apertura del nuevo negocio, con el argumento de que el gasto en pan de los habitantes del barrio sólo alcanza para una panadería. Naturalmente, todos veríamos esto como una actitud absurda, y le diríamos al panadero que son los habitantes del barrio quienes deben decidir dónde compran el pan, y que será ese mercado libre el que nos muestre si hay o no suficiente capacidad de gasto para dos panaderías. Y señales del mercado ya hay: según la nota del mismo diario, varios grupos empresariales de gran dimensión, como Prisa y Planeta, están interesados en operar los nuevos canales. ¿Lo harían si creyeran que el argumento de los actuales canales es una verdad irrebatible?

Según dice El Tiempo en el mismo reportaje, hay estudios que muestran que sí existe capacidad de gasto en publicidad para más canales. Dato interesante, pero irrelevante para esta decisión, la cual involucra sobre todo aspectos de principio: la cuestión de abrir o no abrir un mercado no depende de si existe capacidad de consumo para que haya más actores que ofrezcan su producto o servicio, pues eso sólo lo puede mostrar la operación misma del mercado libre.

Y además, lo contrario significaría que, con base en una presunción, se condena a los consumidores a depender únicamente de quienes tienen el privilegio de vender en ese mercado protegido. Miremos el caso de la televisión: los dos canales privados colombianos, para muchos efectos, funcionan frente al televidente como si fueran un monopolio: su programación es casi exactamente la misma en cuanto al tipo de programas que presentan, y la calidad de estos suele ser totalmente igual para ambos, es decir, malísima. La televisión por suscripción, como por ejemplo la televisión por cable, no está al alcance de buena parte de la población.

Así que, sin importar qué digan los que hoy disfrutan de un privilegio a costa del televidente, hay que saludar en principio la decisión de abrir dos nuevos canales. Y digo en principio porque, al ser un mecanismo operado por una entidad del Estado como la CNTV, no podemos esperar un funcionamiento nítido y total de los mecanismos de libre competencia.
El presente escrito es una adaptación de un texto anterior, del mismo autor, publicado en el boletín BUENOS DÍAS, LUNES, del Instituto Libertad y Progreso.