Días de Furia
Los compañeros están envalentonados, bravucones, machos. Han pasado 180 días y no han quebrado al Perú. Alan pasa el 50% de aceptación, y algunos ministros el 60%. La oposición -más torpe que un primate- es solo un remedo de alguna, y hace que el compañero Alan se vea –aún- más grande. Y todo ello, que no es más que la suma de estabilidad por factores externos y un mínimo de sentido común, ha generado que en la cabeza de algunos surja la peregrina idea de que, tal vez, en el APRA existen “cuadros”, “técnicos de primera” y “gente valiosa para el estado”.
Habría que partir por recordar, como dice un iluminado amigo, que “el más anémico del APRA se levanta un piano de cola”. Y, como imaginamos, no se refiere a fortaleza física. Si algo demostró el quinquenio innombrable, es que los apristas tienen suficiente destreza en el uso de uña como para despistar al más habituado.
Por otro lado, y que yo sepa, el APRA renovada, lo que se dice renovada, tampoco está. Ahí vemos a Meche, igual que cuando estaba en el quinquenio, con una que otra arruga (y anteojos más chic, eso sí); ahí esta Jorge, más avivado y experimentado; Alva Castro, el Cabezón, el Gordo, Claude Maurice, el anarcosindicalista Negreiros, Velásquez Quesquén, el charapa Zumaeta, etc., etc., etc. Así las cosas, ¿dónde están esos “cuadros”, esos “técnicos de primera”? Si se refieren a estos muchachos, debe ser una broma. Vamos, que algo más tranquilos y arrugados sí están, pero ¿”cuadros”? Si son las mismas almas que deambularon en el quinquenio innombrable, y –según la observación aprista- son “cuadros de primera”, ¿cómo así ocurrió el quinquenio funesto? ¿O fue una fumada masiva de 20 millones de peruanos, y no nos fue tan mal como recordamos?
Sea por lo que sea (obstrucción temporal de la memoria, rechazo psicológico de eventos pasados, complejos de futbolistas, u otro), sería bueno que piensen un poco, recapitulen ese quinquenio, vean a quienes tienen parados al costado, y se pregunten de nuevo. ¿Por qué ni las ideas de los compañeros, ni las caras de los mismos han cambiado? Y eso preocupa, al menos, a un peruano.

