Seis Meses Imperdonables
Preparar seriamente un análisis frontal de los primeros 180 días de la administración García (una gestión quinquenal envuelta aún en las inercias del toledismo y que no maneja ni el congreso, ni las presidencias regionales y que además enfrenta un panorama incierto respecto al cierre del TLC) implica un ejercicio complejo.
¿Por qué entonces tantos afanes por calificar -y descalificar- al recién llegado? Aquí la respuesta es política. Si bien su gestión económica todavía no comete errores garrafales, sí carga con tres pecados imperdonables para el status-quo limeño. No solo derrotó al sueño dorado de la izquierda miraflorina (un clon velasquista con antecedentes non-sanctos, que se les había sometido completamente). También los obligó a descubrir sus negocios privados, vía sus ONGs. Finalmente, como si esto no fuera poco, ha evidenciado, ridiculizado y desfinanciado al Sutep. Quemarles el pan en la puerta del horno primero y quitarles dos mamaderas. Reconozcámoslo, eso duele.

