La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

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García Contra García

http://www.institutoaccion.com/2006/08/13/garcia-contra-garcia/

Existe un Alan García que parece tenerlo muy claro. Uno que comprendería la pasmosa situación de la inversión privada en el Perú. Uno que parecería entender que es posible alcanzar -e incluso- superar económicamente a Chile en el mediano plazo. Que para ello, además de modernizar agresivamente infraestructuras y revolucionar la educación pública (privatizándola), requiere convertir a nuestro país en una plaza inversora no hostil y con palabra predecible.

Pero existe otro Alan. Uno que -políticamente temeroso a Lourdes, Ollanta o Javier- plantea aportes confiscatorios “voluntarios” a ciertos mineros, más competencia desleal estatal (Banco de la Nación, PetroPerú, et al) o mayores encarecimientos de los puestos de trabajo. Uno boicotea al otro. Políticamente, no comprender que nadie invierte masivamente en una plaza con aportes voluntarios y amenazas de expropiaciones indirectas, implica sobretodo débil liderazgo.

Un García fracasado será todo un regalo para Ollanta, Lourdes o Javier. Y sobre todo… para Hugo.