La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

Educación y Lucro I

http://www.institutoaccion.com/2006/08/08/educacion-y-lucro-i/

Colegios, institutos y universidades, públicos y privados, brindan servicios de educación.

La mayoría de estas entidades, públicas y privadas, no tienen fines de lucro; esto quiere decir que no reparten los excedentes de su actividad, llámele como usted quiera a los mismos: utilidad, ganancia, plusvalía, renta, etc.

Dichos excedentes ordinariamente se reinvierten en la institución educativa; lo contrario, para su conocimiento, es ilegal, por la forma en que se encuentran organizadas (luego analizaremos este punto).

De otra parte, en el mismo segmento de mercado, existen también colegios, institutos y universidades privados con fines de lucro; esto se “dice” de aquellos que en caso generen excedentes (lo que es solo una posibilidad al igual que en el caso anterior), sus propietarios pueden repartírselos como renta (puntualizo que se “dice” de aquellos porque en estricto esto debe ser explicado, también, en un próxima oportunidad, lo prometo).

En todos los casos, públicos o privados, con o sin fines de lucro, se requiere de recursos para costear el servicio, esto es, entre otros: pago y mantenimiento de local (arrendamiento o venta, reparaciones); servicios (luz, agua, teléfono, internet, etc.); útiles de oficina; aseo; compra o alquiler de equipamiento (carpetas, pizarras, proyectores, laboratorios, muebles en general); haberes de personal administrativo y docente; capacitación; etc.

En el caso de las entidades públicas quien sufraga sus costos es el lector, si, usted, merced el pago de sus tributos, que luego se ven reflejados en un presupuesto publico que en parte se destina a las mismas.

En el caso de las entidades privadas, con o sin fines de lucro (léase claramente) quien sufraga sus costos es, casi universalmente, ella misma; es decir, se autosostiene, merced los cobros que realiza a los padres o apoderados de los alumnos matriculados.

Si cualquiera de las entidades enunciadas deja de sufragar los costos que supone su funcionamiento, lo más probable que suceda es que deba cerrar sus puertas, pues es difícil creer que pueda conseguir que se le suministre los bienes necesarios para su subsistencia de manera gratuita (en este mundo, normalmente, todo tiene un precio y alguien que lo paga). Para que le quede mas claro, toda entidad que presta este tipo de servicios por fuerza debe generar ella misma su sostenimiento (v.g. las privadas), o debe tener quien se lo provea (las públicas, por ejemplo); y es que el castigo que resulta del cese de los ingresos y luego, los pagos, es la salida del sector o el mercado si usted lo prefiere llamar así, o de otro modo, la insolvencia y luego la quiebra.

Si se fija usted bien, un ente privado con fines de lucro que genere excedentes y desee repartirlos debe tomar en cuenta estas consideraciones, caso contrario, ya lo hemos expuesto, quebraría.

También debe usted considerar, en el mismo sentido, que si hay reparto de excedentes, estos salen del patrimonio de la institución. En una entidad sin fines de lucro esto no sucede, con lo cual, si la gestión e ingresos fuese idéntica en una y otra, la entidad con fines de lucro que haya repartido utilidades contara con menores recursos para satisfacer su demanda interna, por lo menos al mediano y largo plazo (suponiendo que consigan un financiamiento externo, y aun así, es de sobra conocido que la entidad financiera no lo otorgara si no analiza primero los flujos de la solicitante y los considera viables).

La situación puede resultar más compleja en virtud de otras variables, pero para el entendimiento del problema permítame simplificar; mas tarde expondré esas otras variables.

Puestas las cosas de esta manera, le aseguro al lector que hay entidades, públicas y privadas, con y sin fines de lucro, donde la calidad de la educación es mala, y otras donde la calidad es buena.

Le pregunto ahora al lector ¿Cree usted que tiene algo que ver la forma como se organice una de estas instituciones (pública, privada, con o sin fines de lucro) para verificar si brinda un servicio de calidad o no?

Hasta otra entrega.