La Desconcertante Reafiliación
Quien no aquilata sus errores vive condenado a repetirlos. No muchos años atrás los peruanos observamos tibiamente un grotesco latrocinio. El Estado, administrador del esquema previsional solidario, asaltó los fondos y reservas del IPSS. Como resultado de décadas de extracción, a principios de los noventa -debido a una mixtura de dispendio, incumplimiento de los aportes y criminal tributación inflacionaria- no quedaba nada. Desaparecieron los ahorros aportados por varias generaciones de trabajadores.
Este fraude socialista se registró sin denuncias. Sin escándalos. Sin un solo preso. Solo quedaron las víctimas en la ONP. Oleadas de jubilados recibiendo hoy, lo que quien les robó, les puede dar en años de vacas gordas. Mañana solo Dios sabrá. A quienes generacionalmente quedaron en medio se les envió compulsivamente a las AFPs… pero sin devolverles sus ahorros.
Hoy algunos festejan la posibilidad de volverlos a afiliar a manos de quién les robó. ¿Desconcertante, no creen?

