La consecuencia de una ley de salario mínimo no es el aumento del ingreso de los trabajadores menos preparados, sino una reducción de sus oportunidades de empleo.

William Baumol

Todo Está Muy Bien

http://www.institutoaccion.com/2006/03/21/todo-esta-muy-bien/

Cada vez que nos desplomamos, y nuestros ingresos y bienes pierden valor drásticamente, siempre culpamos a otros. En el pasado acusamos repetidamente al FMI por nuestras borracheras fiscales. También a las reformas de mercado y apertura (que en otras naciones arrojaron modernización y progreso). Hoy los candidatos que quedan en carrera electoral se están matando –ofreciendo barbaridad tras barbaridad- para satisfacer lo que les pedimos. Les exigimos nacionalismo del fácil, protección de la globalización y un mágico salto en nuestros ingresos. Y para qué están ellos sino para satisfacernos.

Desdichadamente lo que les pedimos sólo resulta fácil de ofrecer. Obtenerlo requiere de capacidades de las que adolecen y que nosotros no apreciamos. Pero nótese: lo que les demandamos espanta a cualquiera (incluso a nosotros mismos si nos ponemos a pensar). Y cuando se genera el espanto –la desconfianza- la crisis resulta inexorable y drástica. Mientras tanto… todo parece estar bien.